Mujer de cierto peso

por Daniel Ulibarri

IMG-2656

Lo más cruel que se le puede decir a una mujer gorda es que no está gorda.

Su entorno ya es lo suficientemente hostil como para, encima, subestimar su inteligencia.

En un mundo que constantemente la hace sentir mal sobre su apariencia pero nadie quiere hablar del tema de frente, la carga y el estigma están siempre presentes.

Y en una sociedad tan ligera de empatía y nobleza, el ser gorda duele y pesa.

IMG-2647

La obesidad puede ser un riesgo según los doctores. O incluso una ‘decisión’, según muchos ‘entrenadores’.

Definitivamente es ‘antiestético’ según la gran mayoría de marcas y diseñadores. Y también es una industria que genera millones: desde pastillas y recetas, hasta cirugías y dietas ‘secretas’.

Pero la verdad más gruesa es que de dichos a hechos la gordura, dependiendo del entorno, puede ser vergonzosa y dolorosa para cualquiera.

Y en culturas que alcahuetean al machismo tanto los hombres como las mujeres, la gordura es especialmente dura para ella.

IMG-2646

La televisión nos ha enseñado que un hombre heterosexual puede tener panza de Buda, estar medio calvo, tener 50 años y sin mayor grado de dificultad, encontrar una mujer atractiva dispuesta a no sólo acostarse con él, sino también a ser su compañera de vida.

Los hombres gordos no sufren lo mismo porque las connotaciones sociales, el estatus y el valor al físico atribuido al género masculino es sumamente distinto a la factura que le atribuye, le cuesta y se le cobra a la figura femenina.

IMG-2648

La satanización de la gordura, o lo que los gringos han comenzado a llamar fat-shaming, es algo de lo que hemos sido testigo desde que tenemos memoria.

Y lo más injusto para una mujer gorda es que nadie quiere oír su opinión sobre el tema a pesar de que todos parecen tener algo qué decir al respecto para “ayudarla a solucionar su problema de salud“.

¿Y por qué nadie la escucha a ella?

¿Porque es inconveniente aprender sobre los dolores ajenos?

¿Es tan difícil para la vista tolerar los kilos extra?

¿Acaso alguna no puede sentirse cómoda y orgullosa de su peso?

Es una batalla sucia. Y, aunque no lo pidió, le toca ser gladiadora y guerrera. Porque la realidad es simplemente cruel: ser gorda no es fácil.

¡Es una verdadera mierda!

IMG-2655

¿Por qué se le señala y se le tortura tanto?

Hay algo qué decir sobre la base de la condición humana cuando a un amplio sector de la población femenina se le condiciona constantemente su necesidad humana de sentirse atractiva y su derecho a ser amada tal y como es únicamente por una cuestión de peso.

No sólo es injusto e incorrecto. Es simplemente inaceptable.

Y no es problema de ella.

Es nuestro problema. Son nuestros prejuicios heredados y nuestros miedos infundados.

IMG-2654

¿Alguna vez han besado a una mujer gorda?

¿Han salidos juntos o caminado de la mano?

¿Han sido vistos y fotografiados?

Porque déjenme decirles algo: yo sí. ¡Y mi picha NO se me cayó al suelo!

No se me encogieron las bolas.  La pasé bien. Nos divertimos. Y no se acabó mi mundo. Y tampoco la salvé a ella.

Porque no hay nada de qué salvarla.

IMG-2643

A la mujer gorda hay que respetarla.

Se comienza con verla a los ojos, conocerla, escucharla, acompañarla… y se termina dando uno cuenta de que en ella hay, más que dolor, un orgullo completamente honesto en su belleza.

IMG-2649

One Reply to “Mujer de cierto peso”

  1. […] había escrito el artículo Mujer de Cierto Peso, un ensayo personal sobre mi opinión acerca de la manera tan ignorante y cruel que nuestra […]

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.