Analfabetismo y Posmodernidad

Siempre ha habido analfabetas; pero la incultura y la ignorancia siempre se habían vivido como una vergüenza.

Nunca como ahora la gente había presumido de no haberse leído un puto libro en su vida, de no importarle nada que pueda oler levemente a cultura o que exija una inteligencia mínimamente superior a la del primate.

Los analfabetos de hoy son los peores porque en la mayoría de los casos han tenido acceso a la educación: saben leer y escribir, pero no ejercen.

Cada día son más y cada día el mercado los cuida más y piensa más en ellos.

La televisión cada vez se hace más a su medida.

Las parrillas de los distintos canales compiten en ofrecer programas pensados para una gente que no lee, que no entiende, que pasa de la cultura, que quiere que la diviertan o que la distraigan, aunque sea con los concursos más brutales o con los trapos más sucios de la  vecindad.

El mundo entero se está creando a la medida de esta nueva mayoría, señoras y señores.

Todo es superficial, frívolo, elemental, primario… para que ellos puedan entenderlo y digerirlo.

Esos son socialmente la nueva clase dominante, aunque siempre será la clase dominada, precisamente por su analfabetismo y su incultura, la que impone su falta de gusto y sus morbosas reglas.

Y así nos va a los que no nos conformamos con tan poco, a los que aspiramos a un poco más de profundidad…

Sólo un poco señores. Sólo un poquito, ¡por la grandísima puta!

One Reply to “Analfabetismo y Posmodernidad”

  1. Jesús Quintana es el autor de ese texto sobre los nuevos analfabetos. No veo su nombre por ningún lado para darle el crédito que tiene como autor.

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