#EleccionesCR: diarrea húmeda tropical

por Daniel Ulibarri

10400785_29520285678_3454_nSuch is life in the tropics…

¿Qué pasa en tiquicia?

Ningún derroche de fiesta, ni motivos para alegrarse.

Señora bonita, amo de casa, fieles creyentes: ¿quién quiere hablar de las elecciones políticas en las que se podría definir el futuro entero de este país? ¿A nadie le importa?

¡Viva Costa Rica! 🇨🇷

¿Quién quiere datos? ¿Nadie?

¿Quién quiere oír de pobreza, de gente sin derechos, abuso de poder y usar esa información para cambiar nuestro entorno?

¿Nadie?

¡Que viva la pepa! #EleccionesCR

Ni somos el país más feliz del mundo, ni la Suiza centroamericana, menos con semejante par de candidatos.

Ambos irritantes cual locutores matutinos de Los 40 Principales.

Los dos con menos credibilidad que un ególatra youtuber que hace entrevistas de 50 preguntas tan básicas que únicamente reflejan que el carisma y el ingenio nunca han sido sus amigos.

Si nuestras opciones principales parecen horribles, es porque probablemente lo son… ¿salir a votar? ¡salir huyendo es mi primer instinto! ¡tambores!

#Elecciones2018

Fabricio Alvarado me pone más incómodo que una femenista en un concierto de reggaetón. Me preocupa más que un padre de familia al escuchar que su hijo quiere ser un ‘influencer’. Me incomoda más que un taxista sin camisa. Pero, ¡pura vida!

Carlos Alvarado trae el tufo de su partido y de la actual administración de Luis Guillermo Solís: un gobierno corrupto, lento, mediocre ciego y sordomudo. Quizás como la historia de este país.

¿Mejor mal conocido o mal por conocer?

10400785_29520280678_3125_nDale la vuelta a la apatía

Estas elecciones han sido como el más potente laxante para los costarricenses: han sacado lo peor de nosotros y servido como prueba irrefutable de la enorme cantidad de mierda atorada en las mentes de un país que se hace llamar “en vías de desarrollo “.

En una democracia, ¡discutir es sano!

Es fundamental hacerlo con paciencia y respeto.

¿Es mucho pedir ser solidarios?

Porque antes de defender ciegamente a un candidato – sea un inestable y autoproclamado mesías sin idea de cómo gobernar, o un pseudointelectual de centroizquierda con el carisma de un autoproclamado “progre” de la FEUCR –  debemos salvaguardar los intereses de los ciudadanos.

Dónde haya un costarricense durante las elecciones, esté donde esté, debe asumir la realidad, manifestarse y salir a votar, porque al anular tu voto, no solo no cambiarás nada, sino que el supuesto mensaje que pretendés enviar caerá en un saco roto…

Siempre saldrá elegido uno u otro funcionario, y lo más probable es que sea el más manchado pero alabado.

Harías mucho más saliendo a la calle a manifestarte.

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